lunes, 6 de mayo de 2013

Colección de Haikus

El haiku (俳句?) es una forma de poesía tradicional japonesa. Consiste en un poema breve, cuya poética generalmente se basa en el asombro y el arrobo que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza, aunque con el tiempo, y como todo, surgen variaciones que no siguen todas las reglas.


Dejo alguno como ejemplo, de cosecha propia!






                  Vuelo de águila.                                     Viento otoñal.
                  Del invierno saliente,                              ramas del roble viejo
                  fuga sin prisa.                                         Crujir del tiempo. 


                  Susurro suave,                                       Agua de río
                  lengua de serpiente.                               llevando primavera
                  Final de cuento.                                     vida y gozo.


                 Otrora tuya                                             Miedo súbito.
                 mi mirada furtiva,                                   Habitación sin puerta.
                 puñal de hielo.                                        Temblor corpóreo.


                Pisadas raúdas,                                        Desgarra fuerte,
                hojarasca desecha.                                   maldito cruel destino,
                Escapa vivo.                                            su amor vivido.


miércoles, 23 de enero de 2013

Te vas


Te vas,
y el reloj de la plaza marca tu ausencia.
Te vas,
y la sábana hueca lo recuerda cada instante.
Te vas,
y bajo el manto de estrellas de la noche,
en la estación sin nombre,
canta un hada llorando tu olvido.

Llegó el final.
Destino irrevocable que los dos 
convertimos en sentencia del camino.
La única salida para el remolino 
de dolor y rabia donde nos metimos.

¿Cómo no pudimos darnos cuenta antes?
¿Cómo no pensar en el futuro que avocamos al fracaso?

Aquella tarde fue la gota que colmó el vaso.
Tus manos temblorosas
dejándose llevar por la carne de aquel joven. 

Yo estaba allí,
y con los ojos rojos de dolor lo sufrí en silencio.
¿Cómo culparte yo?
Mis labios, llenos de rabia por lo que no tenían,
también se fueron en busca de consuelo.

Los dos, queriéndonos tanto, 
y tan fuerte.
Nos deseamos tanto odio
que quisimos pagarlo con un beso extranjero,
con unas manos nuevas 
que renovaran el color
y apagaran la sed de duelo.

Yo estaba allí,
y sin quererlo envenené mi mente sin sentir
que yo también lo merecía.

Quizás presenciarlo fue la guinda,
para que tu venganza quedara sobre la mía.
Tu no cuidado y gallardía
que yo mismo guarde bajo la almohada.

Henos aquí confesando culpas,
y admitiendo también que te quiero.
Aquellas manos y otra boca,
que momentáneamente salvaron nuestra vida,
quedaron en minutos
rodeados de la nada, de agonía.

Te vas,
y el tren que te lleva cancela su retorno.
Te vas,
creyendo que eres la culpable de mil males,
de engaños y sobornos.

Nunca me atreví a contarte mi pecado,
mi ego desequilibró la verdad de nuestros actos.
Y ahora te vas,
y yo me quedo en la estación de tu desdicha,
queriéndote tanto,
queriéndote tanto.

Te vas,
un momento acabó con todo.
Y eternos los momentos que quedan llorando,
esperando al tren maldito en que regresas,
con instrucciones de cómo amar sin hacer daño.



jueves, 20 de diciembre de 2012

No son buenos tiempos

Primeros copos blancos
los que quedaron en tu lecho,
cuando al cerrar los ojos
te viste envuelta en el frío invierno.

La sonrisa con la que te acostaste
se convirtió en muñeco de nieve,
que escondido con bufanda y gorro,
se acurrucó en tu jardín al llegar el alba.


No son buenos tiempos,
no así en tu morada,
otrora tuya sin remedio,
envuelta ahora,
 en aires de deuda no pagada.

La risa se congeló,
y miras a tus niños, que
ajenos al entendimiento adulto,
juegan en la calle sin tu miedo,
a que mañana, 
las sábanas te den la espalda.

El miedo invade tu cuerpo,
que a gritos te pide un médico.
Hoy no está.
Su cuerpo le pide gritar en alto
por aquello en que cree y le arrebatan.

No son buenos tiempos,
cuando yo, 
que te miro de lejos,
me siento impotente para hacer nada.

No hay turrón para todos,
ni siquiera cálida cama.
No hay guirnalda en los hogares
a los que no llega la paga.

No son buenos tiempos,
te dices a tí misma cansada.
Este año tus hijos
tendrán sólo los juguetes 
de la campaña pasada.

Es un tiempo extraño, 
risas compartidas, memoria hastiada,
tiempo de recuerdos y sueños,
de ilusión y de esperanza.

Es Navidad, 
así lo llaman.

Tiempo de buen abrigo,
y también algo de magia,
que trae la brisa vieja
como Espronceda a su navío...
con 10 cañones por banda.

Miras el muñeco de nieve,
y él te devuelve la mirada.
Parece guiñar un ojo 
con su sonrisa congelada.

No son buenos tiempos,
pero siempre deshiela,
y entonces,
cuando pase el invierno,
el muñeco te devolverá tu sonrisa,
sólo con cariño guardada.


martes, 23 de octubre de 2012

Presente incierto de piedras de colores

Después de mucho tiempo de inactividad, porque simplemente no me apetecía escribir nada, vuelvo con algo que siendo no muy bueno, expresa un poco la mezcla de sentimientos que he experimentado últimamente, y que quizás sigo experimentando estos días. 

Ha sido un tiempo de alegrías y tristezas, de lágrimas tristes, pero también de momentos buenos entre amigos y familia. En definitiva, un tiempo lleno de un futuro, y de un presente incierto de piedras de colores.



Piedras en el camino,
 que nos dificultan la travesía. 
¿Quién las puso a nuestro paso? 
¿Quién eligió su color? 
 A veces pienso que un día, 
en el pasado, 
las piedras cayeron del cielo, 
sin orden ni control, 
y sin nadie que las vigilara 
en su loca caída trascendente. 

 Curiosos baches se han cruzado a mi paso, 
como si de la vida misma se tratase, 
caminante no hay camino dijeron, 
se hace camino al andar. 
Pero recuerda que esas piedras, 
las que lo marcan y conforman, 
estaban allí primero 
esperando ser encontradas. 

Presente incierto de piedras de colores. 
Quisiera haber cambiado 
la que marcaba la marcha del ser querido. 
 La que significó el límite de su existencia corpórea. 
Sin reparos quise tirar ese bache lejos, 
quise gritar al viento,
y decirle,
que no era el momento adecuado de cruzarse.

Pero es baldío el esfuerzo, 
no atienden a razones. 
 Se llevó sus ganas de vivir, 
pero saltando alcanzamos a agarrarle, 
sucia piedra ladrona de ilusiones, 
y nos guardamos nosotros en el bolsillo 
aquello que se nos dejó en herencia. 

 ¡vete ya maldita piedra! 
ahora ya no te queremos. 
Ya te cruzaste en el camino. 
¡vete lejos! 
pero deja en la arena 
lo que no te pertenece.

Otro tropiezo del mismo tono,
no tan cerca pero igual sentido,
me dejó sin darse cuenta,
un abrazo,
quizás de mis abrazos más bonitos.

Fuerza, valor, y templanza,
que no dejan de enseñarme.
Frágil de apariencia,
fuiste bastión con quien
la piedra insensata nunca pudo. 

 Por fin colores vivos, 
de otras piedras que aparecen. 
Una gran alegría, 
convertida en sonrisa de amigos. 
Sonrisa infinita muy de dentro, 
como nunca antes la había visto. 

 Azul, Naranja, Rojo vivo, 
marcaron el festejo, 
en pueblo empedrado 
que se forjó de la mano 
y se matuvo fijo. 

 Bendita mano valerosa, 
que tintó de consejo el vino. 

Esas piedras misteriosas, 
que marcan el destino, 
pueden por tanto cogerse 
si merecen lo vivido, 
y tirarse aquellas otras,
 que habiendo su deber cumplido, 
nos producen llanto y pena, 
eclipsando el colorido. 

 Tiempo de sentidos, 
muchos cruces, muchos caminos. 
Mezcla absurda de colores, 
piedras, guijarros o rocas, 
llantos, gozos o gemidos. 

 Descanse en paz la piedra querida, 
se precipite al vacío la impía. 
Por otro lado, anhelamos, 
otra piedra amiga que venga y se nos cruce, 
para poder ver el siguiente paso
 cuando nos pueda la incertidumbre.


miércoles, 18 de julio de 2012

Bombín mentiroso

Hace unos días, el 6 de Julio, fue el cumpleaños de un viejo amigo, y en honor a una también vieja tradición, este es mi pequeño homenaje. 

El poema venía acompañado de unas líneas que quedan entre nosotros, pero aquí dejo el grueso del mensaje, con lo mucho o poco que se entienda desde fuera.



Bombín a lo Sabina
en la cima del señor.
Bombín que no chistera,
sin trucos ni color.

Frases cuerdas y enredadas,
de historias por venir.
Historias que se cantan,
se comparten, se esconden...

Se guardan en secreto
cuan oro de un bastión,
se chillan a voz viva
mientras huyes, ¡cobarde!,
afronta al batallón.

Con el paso de los años,
algo he querido aprender.
Que los miedos del pasado
te enseñan a correr.

Mas vislumbra, viejo amigo,
el arte de la huida,
que sin querer darse cuenta
cambió,
la defensa por estoque,
el traspié por espolón,
y el suspiro lamentable
en grito de centurión.

Sin saberlo ya aprendimos,
que atrás no hay solución.
Mira al frente caballero,
bien erguida la cabeza...

...pues aquello de delante,
lejos ya de los lamentos,
es la meta que fijaste,
entre sueños y destellos
un día en aquel parque,
con unos kikos o un balón.

Una risa pasajera,
y un saludo de sombrero,
donde dije bombín digo Diego,
y sin dejar pasar la ocasión,
me convierto en mentiroso,
truhán, puta, o ladrón.

Y ya me quito la chistera,
ahora descubierta,
de burlón ilusionista,
y destapo ya el cartón,

donde dice..

"Viejo amigo,
aquí nos hayamos,
ni tan joven ni tan viejo,
equipaje mal tirado
por ser tan ruidoso traidor.

De cero ya empezamos,
olvidemos los problemas,
sólo en el cielo brabezas
ilusiones o ahora sí, color.

Disfruta del futuro,
como gran caballero de Arturo,
desde la torre de Peñiscola
o el eterno Camelot "




Pues me encanta pensar que llevamos un bombín a lo Sabina en la cima del cabezón, donde frases y recuerdos se juntan para atormentarnos, pero cuando las entendemos, se combinan, se reestructuran, y dan lugar a nuevas metas, ilusiones y un futuro incierto, que nos hace levantarnos cada día, dejar el bombín negro y sacar la chistera, con los nuevos trucos aprendidos.

Muchas felicidades, un año más.


* Imagen sacada de http://dejequelecuente.blogspot.com.es/2010_04_01_archive.html
* Imagen sacada de http://blocs.xtec.cat/lasvocesdelachistera/losmagos/